Lunes, Abril 10, 2017
María Teresa Larraín, cineasta: “Hice mi película desde la desesperación, de terminarla antes de quedarme ciega”

“Niña sombra” es el nombre del documental autobiográfico que retrata la pérdida de visión de su directora. Conversamos con ella sobre los detalles del proceso de rodaje y su nueva búsqueda como cineasta.

Por Tania López Gallardo

¿Cómo se llevó a cabo el rodaje de esta cinta que, entre uno de sus objetivos, buscaba transmitir la mirada ciega? ¿Utilizaron algunas técnicas para reflejar ello?    

– En Canadá trabajé con Daniel Grant, director de fotografía, con quien buscamos nuevas formas de filmar la película desde un punto de vista de la mirada ciega. Fue un bonito proceso, porque yo quería transmitir una propuesta audiovisual que, en un principio no tenía idea cómo iba a ser, pero sabía que tenía que encontrarla. Como cineasta yo me formé en el mundo de los videntes y quería mostrar otra forma de ver el mundo. Así trabajamos con pedazos de espejo que poníamos frente a la cámara, aperturas de lente para que la luz se filtrara y te encegueciera. No quería trabajar con imágenes difusas o fuera de foco, porque eso era lo más fácil. Me interesaba que fuese algo más orgánico, porque esto es algo que le pasa a tu cuerpo. Para eso trabajamos con prismas, porque yo iba perdiendo la visión y se diluían los contornos de los objetos, y con ellos podía transmitir mi forma de mirar. La ceguera no es necesariamente oscuridad, también incluye el sonido y el tacto, y era muy importante otorgarle una textura a través de capas para así dotar a la película de sensaciones. Quería que la gente tocara la película.

Sabemos que el sonido es uno de los elementos técnicos fundamentales en una película, más aún en “Niña sombra”. ¿Cómo se desarrolló ese trabajo?

– Siempre me ha interesado el sonido. No es lo mismo el sonido para una persona ciega, que para alguien que no lo es. Si uno hace el ejercicio de tapar sus ojos y escuchar, uno recién podrá percibir el mundo de otra manera, pero esto es algo que toma tiempo. Fue una búsqueda muy importante, tanto del tratamiento audiovisual, como de la historia en sí. Después vino la construcción del paisaje sonoro y luego la música, donde tenía que haber un diálogo entre el sonido de lo que iba pasando, a través del ruido de los bastones, los autos, pero también de la música. Ese es el mundo auditivo del ciego y eso era lo que quería transmitir.

María Teresa Larraín en “Niña sombra”

¿Cómo es el proceso de trabajar desde la ceguera con las imágenes? ¿Cómo se da ese contacto?

– Yo pensé que estaba muerta como cineasta y que hacer un documental no se podía. Pensé que esta sería mi despedida del audiovisual. Hice mi película desde la desesperación, de terminarla antes de quedarme ciega. La visión es luz, movimiento, color y forma, pero después me di cuenta que no, también es luz, sonido cámara y movimiento, y esto es parte de mi mirada ciega. Esto va más allá de lo simple, del fuera de foco, yo quería texturas y sombras.

Este juego con las sombras resulta metafórico en la película

– Nosotros le tememos a las sombras, a lo oscuro. Pero no, es muy necesario adentrarse en las sombras. No es todo negro, hay diferentes tonalidades en ellas. Esto tiene que ver con nuestros temores, el miedo, el dolor, la pena, la vejez, la discapacidad. Todo eso es sombra, y ellas son tan hermosas como la luz. Si no hay sombra, no hay luz. Es muy necesario descubrirlas.

Con el avance de la ceguera, ¿iba mutando el punto de vista inicial del documental?

– Totalmente, porque me iba descubriendo. Le fui perdiendo el miedo a las sombras, como también al uso de un bastón. Figurativamente hablando, uno se pregunta: “¿Qué hay detrás de la cortina? ¿Qué hay más allá?”, como documentalista y persona. Cuando uno se comienza a adentrar en las cosas que no están bien vistas, que también son sombras, uno se va descubriendo.

María Teresa Larraín en “Niña sombra”

El documental es un ejercicio de descubrimiento personal, pero también de encuentro como cineasta

– Esto es mi viaje personal, donde yo debo desnudarme como personaje, pero que también debe ser dirigido. María Teresa-directora dirige a María Teresa-personaje, pero tampoco puede dirigirse mucho, porque debe ser algo natural, veraz y universal, donde el personaje se atreva desde lo más profundo a sacar sus penas. El personaje debe hablar desde el dolor, la rabia, pero no desde la auto-pena, y si tenía pena, la directora le preguntaba al personaje: “¿Por qué tienes pena?” Eso es lo que debe hacer la directora.

¿Qué buscaba con este viaje personal entonces?

– Buscaba luz y explicación. En los vendedores ambulantes ciegos, a quienes recurro en la película, buscaba ayuda. Les hacía preguntas sobre los colores que ven los ciegos. “¿Cómo ven el mundo? ¿Qué pasa con la ceguera?” Ellos me ayudaron a hacer la película poco a poco, fueron la guía para el documental.

¿Qué rol juega la memoria en este trabajo autobiográfico?

– Todo es memoria. Esta película es una memoria de lo que fue una imagen, de lo que fue una sonrisa, un árbol, las manos, el sol brillando en el agua, y esas miradas que se cruzan; todo eso es memoria.

Próximas funciones:

  • Martes 11 de abril – 19.00 hrs.
    Miércoles 12 de abril – 19.00 hrs.
  • En Teatro Condell, a través de Insomnia Alternativa de Cine.

Tráiler “Niña sombra”