Lunes, Mayo 16, 2016
El GIF como ejercicio cinematográfico primordial

Por Colectivo Miope

El miércoles 11 de mayo se realizó en el Edificio VIME (Vicerrectoría de Vinculación con el Medio), de la Universidad de Santiago de Chile, el 2º seminario de Fotografía organizado por el Archivo de Documentación Gráfica y Audiovisual-USACH. La primera -de dos jornadas- fue destinada explorar las posibilidades expresivas, técnicas y discursivas en torno a la manipulación creativa de un acervo fotográfico que hace poco se encontró y digitalizó: unas 1.000 fotografías producidas por la Vicerrectoría de Extensión y Comunicaciones de la ex-Universidad Técnica del Estado durante el periodo 1973-1981, cuando el gobierno militar intervino la institución.

A partir de una convocatoria abierta se llamó desarrollar piezas derivadas, para poner en valor este patrimonio mediante un acercamiento creativo, usando este fascinante insumo (que, dicho sea de paso, varias otras instituciones tienen conservado, o más bien escondido, fuera del alcance público y menos digital) para aproximarse, experimentar y resignificar en base a aquellos momentos congelados en el tiempo. Las posibilidades eran múltiples, y los resultados podían ser collages, fotomontajes, GIFs, u otros, según la inmersión, dedicación y vocación disruptiva del que se sintiera impelido a intervenir.

Este ejercicio de interacción social tiene un precedente cuyo protagonista también fue el Archivo DGA-USACH, cuando en 2013 lanzó su propia plataforma web con producciones cinematográficas realizadas por el Departamento de Cine y TV (o por cineastas que luego formaron parte de éste como Fernando Balmaceda y José Román), y disponibles para visionado y descarga en excelente calidad, diferenciándose notablemente –de nuevo– de instituciones similares, que: o tienen su material encriptado (solo apto para visionado por streaming o, peor, exclusivamente presencial), o disponible en paupérrima calidad, cuando no lleno de sellos de agua invasivos y otros miguelitos digitales.

De los seleccionados en esta convocatoria, Felicidad Guarda, Francisco Guerra, Cristian Díaz y el que escribe, los últimos dos exploramos y transfiguramos parte del caudal fotográfico a partir de una estrategia que cada tanto en tanto vuelve a utilizarse de forma siempre sorprendente: el GIF.

underconstructionCélebre Gif noventero (autor desconocido).

Antediluviano y más vigente que nunca

El GIF (Graphics Interchange Format) surgió en 1987 como un formato de archivo capaz de reproducir secuencias de imágenes fijas, que unidas daban la ilusión de movimiento, por algunos segundos, para luego repetirse automática e indefinidamente. Los banners de la era más primitiva de Internet se caracterizaban por usar este tipo de archivo con fines publicitarios, informativos o humorísticos; por ser livianos, de aceptable calidad y por su funcionalidad visual (estamos hablando de los años 90; cuando no existían plataformas de reproducción en línea; donde siquiera encontrar y descargar un video era toda una proeza y podía tomar varias horas o días según el ancho de banda).

Si se observa con detenimiento, el GIF es mucho más antiguo, conceptualmente, de lo que suponemos. Tan antiguo como la fotografía (1839) y definitivamente más que el cine (1895). Máquinas como el Estroboscopio (1829), el Zootropo (1834) o el Praxinoscopio (1877) establecieron las bases de todo procedimiento cinético posterior: ilustraciones fijas, desplegadas una tras otra, generando la ilusión de movimiento gracias a la persistencia retiniana, durante unos pocos segundos, repitiendo el ciclo.

 
Praxinoscopio.

Si los anteriores artilugios eran más bien domésticos, con el Kinetoscopio (1891-93) de Edison se sistematizó e industrializó esta forma de ver imágenes en movimiento al instalárselo en ferias para el visionado individual mediante un módico pago. La única diferencia respecto al cinematógrafo es que éste incorporó a su mecánica cintas cada vez más largas, permitiendo no solo mayor longitud en los registros sino exhibiendo el resultado en público, logrando un impacto determinante en un contexto de percepción colectiva y simultánea. Así aquella forma primigenia de movimiento desapareció por mucho tiempo -siendo absorbida por el cine-, hasta la llegada de Internet y el surgimiento de plataformas de visionado individual (dispositivos portátiles).

Síntesis multidisciplinaría

En este sentido, el GIF actual utiliza exactamente el mismo procedimiento secuencial de todos esos mecanismos ópticos; el mismo bucle teóricamente infinito. Desde hace poco más de una década, gracias a la masificación y accesibilidad a programas de edición y postproducción de imagen, se reabre un espectro de dinámicas expresivas, técnicas y discursivas en torno al GIF. Y el constante redescubrimiento de imágenes antiguas, su digitalización y disposición libre, acrecientan esta gama de posibilidades.

Así el concepto del GIF es una escuela en sí misma, con tradición y fases, a pesar de la coyuntura tecnológica, posible tanto como obra autoconclusiva como escenario de experimentación. En unos pocos segundos se pueda ensayar la construcción a escala de un relato, mediante una progresión, con posible desarrollo estético y narrativo (figurativo o no) donde además se pueden aplicar sofisticadas concepciones pictóricas, fotográficas o cinéticas sin olvidar los recursos expresivos propios de la repetición (humor, pedagogía, emoción, propaganda, etc). Si le añadimos a esto la intervención, remezcla, resignificación de otras obras de origen estático o no (ilustraciones, grabados, fotografías, textos, afiches, etc) las posibles interacciones y relecturas se expanden. Si a todo lo anterior se nutre el GIF con un corte preciso, con el objeto de invisibilizar el fin/comienzo de la acción, se produce una sensación de infinitud enigmática y envolvente que relativiza el factor tiempo.

Si bien durante la jornada en cuestión no hubo tiempo suficiente ni masa crítica para analizar las múltiples posibilidades del GIF en particular, vale la pena intentar explorar ahora, con tiempo, y ojalá profundidad, algunas interrogantes:

¿Es el GIF un forma de expresión y creación tan diferente del cine/video o de la fotografía? ¿Es un arte en sí mismo?

El GIF es un ejercicio integral de enorme potencialidad. Convoca fotografía, diseño, ilustración, cine. Es cine a “pequeña” escala, pero a la vez permite intentar cualquier proceso vital imaginable acotado a –en apariencia– sólo unos pocos segundos. Si la vida se basa en un ciclo repetitivo de nacimiento y muerte (o transformación) que aún conociéndola de punta a cabo la continuamos y promovimos, entonces el GIF es la manifestación más pura de la existencia y su inerte continuidad.

tumblr_nx3v8tw0B61r0kdxho4_500GIF de Kevin Weir (fluxmachine.tumblr.com)

Lo del si el GIF es un arte o no cabe dentro del cuestionamiento tradicional que se le hace a todas las formas de expresión que adquieren popularidad o se asocian con la baja cultura. Sí, puede ser una interrogante estéril, pero se puede aseverar que cualquier estrategia expresiva puede ser arte si se permite profundizar en sus propias posibilidades y conectarse con alguien; es decir, lograr cierta emoción, cierta peculiaridad técnica-ideológica y cierta belleza en el más amplio sentido.

¿Es el GIF solo una animación ultra corta?, ¿por qué quedarse en tan pequeño formato?

En sus variantes más atrevidas establece una tensión entre la fotografía y el cine. Además, la ausencia de sonido potencia e incentiva la exploración del movimiento y el color; concentra la atención. Lo mucho o poco que pueda expresar el GIF tiene más que ver con la capacidad e inquietud del creador que con la longitud del archivo final.

Hacer algo de corta duración obliga a pensar en un desarrollo con cierta progresión en esos pocos segundos. Es en ese sentido, un terreno para aplicar todo lo que se podría extender en otra pieza de larga duración: principio, desarrollo, desenlace, personajes, movimiento, color, luz, etc. Sirve para aprender: desarrolla la capacidad de observación, la precisión y la sensibilidad en torno a los detalles.

¿El GIF necesita de la humorada en especifico para funcionar?

Si bien se ha explorado más el modo gag, el GIF no tiene que ser necesariamente gracioso. Hay GIFs más abstractos, que permiten indagar los aspectos más plásticos u orgánicos de la imagen. Hay GIFs que incluso pueden tener voluntad educativa, sorpresiva, o lograr mensajes producto del montaje (el clásico efecto Kuleshov), algo que un afiche/meme no permite.

La opción cómica es sólo una de las tantas, tal vez la más explorada, pero es más atractiva en el sentido que apela a emociones primarias y capta de forma más instintiva la atención. Lo cómico llega hasta la médula y sortea a la perfección las barreras de la razón y la paciencia; algo con lo que el cine/video convencional debe lidiar (está condenado a “durar”, pues existe como verdad revelada que a mayor tiempo más y mejor desarrollo o calidad). En cambio el GIF se verá completo siempre, pues la convención indica que dura sólo algunos segundos: una ventaja comparativa imbatible.

 
GIF sobre el calentamiento global del científico británico Ed Hawkins.

Experiencias de intervención

Entonces, volviendo, ¿cómo abordar e intervenir el archivo fotográfico DGA-USACH (u otros)?

Para esta convocatoria concreté 5 GIFs, de los cuales se seleccionó y exhibió en público uno: “Aborto” (el más flojo y efectista a mi entender, pero que cautivó o interesó vaya uno a saber por qué motivo a los seleccionadores; ninguno hizo observaciones ni análisis). Los otros fueron “Ceremonia”, “Equipo, “Conexiones” y “Festín”, todos hechos exclusivamente con Photoshop y After Effects.

El primer gran desafío que se presenta al sumergirse en este caudal de imágenes es organizar la observación en base a determinados criterios (para no colapsar de estímulos), algo a su vez ligado a la consciencia plena o parcial de qué posibilidades técnicas tiene el ejecutor para abordar este material con el fin de lograr relaciones cinéticas. Eso desde el punto de vista operativo-estético.


 GIF "Equipo" (hecho para el 2º Seminario de Fotografía, Archivo DGA-USACH).

Desde el punto de vista expresivo-discursivo será clave la mucha o poca distancia histórica y emocional que se tenga con un determinado espacio o época. En mi caso (nací en 1985) siempre he asociado los años 70 –chilenos– con: las tonalidades ocre, peinados horrorosos, bigotes inmundos, cuerpos sudorosos y mucha verborrea política. Y también con, paranoia, autoritarismo, miedo, brutalidad, torpeza, bronca, etc. En el encuentro, de esas sensaciones e ideas subjetivas acumuladas en el tiempo con esos rostros y situaciones fotografiadas de antaño, se concentra un intenso proceso de inmersión y síntesis: una cópula que dará a luz varios vástagos.

Obviamente es un proceso de ensayo, error, abandono, perseverancia y constante re-observación. Lo fundamental es discriminar, excluir, seleccionar, separar los elementos, para darle curso y sentido al torbellino de opciones. En mi caso fue clave primero agrupar las fotos en dos grandes subgrupos: fondos o contextos con zonas posibles de ocupación y cuerpos completos (recortables). El tercer grupo -o factor-, el contrabando: integrar textos, gráficas, efectos o incluso imágenes foráneas para generar tensiones inauditas. Durante el proceso no es inusual meterse en la pata de los caballos con ideas posibles o divagaciones imposibles, así que siempre será más sano rayar la cancha y preocuparse por concretar líneas de desarrollo. Por eso es mejor discriminar al comienzo y quitar lo inútil del camino. Concentrar la atención y avanzar por el sendero luminoso.

 
Gif de Cristián Díaz Garrido (hecho para el 2º Seminario de fotografía, Archivo DGA-USACH).

Consultado via e-mail respecto a este tema, Cristian Díaz, el otro realizador seleccionado en esta convocatoria y que trabajó en base al GIF comenta: “Siempre he dicho y pensado que el GIF es una micro película. Claro, todo está compuesto por frames y un GIF es lo mismo pero con cierta cantidad (muy reducida). Puedes decir mucho con tan sólo dos frames con un tiempo quizá elevado y darle un sentido; la gente lo entenderá igual.

Primero tuve que decidir qué imagen utilizar, ya que disponía de una gran cantidad de material con el cual podría hacer algo.  Pensé en la técnica, que mi fuerte es lo digital, y pensé en un GIF, por el movimiento que esto me permite. Quería experimentar, y utilicé el Sort (técnica del Glitch).

Me agradó la imagen, del hombre apuntando la obra de alguien, en una galería de arte, y la usé, para poder mostrar la técnica. Busqué una segunda imagen para poder trabajar, y ahí digo: sólo la busqué por una cosa de estética, dimensiones y encuadre. La persona se veía desgastada, cansada y hastiada, a lo cual quise darle color, un significado y emoción a base del color (teoría del color y cómo los colores afectan nuestros sentidos).

La conclusión, en general, es la misma que extraigo de todas las experimentaciones visuales que creo. Es algo de mí, de cómo mi vida se basa en el Glitch (entendiéndose de que el Glitch viene de la palabra corromper, romper, destruir). Y todo archivo digital está compuesto por un código, que al romper se crea un error, y su código sigue tal cual estaba escrito, pero con un error en él.

Mi vida se basa en eso: me puedo equivocar, me caigo, destruyo mi código de vida, pero aún así puedo continuar y puedo seguir escribiendo mi vida normalmente”.

Conclusiones en desarrollo: Ser GIF

Las vivencias, las ideas y las realidades adquieren un sentido singular cuando la sociedad se las apropia, las reinterpreta, las moldea a voluntad. Uno se plantea desde la contestación; uno se siente interpelado por las imágenes, y construye (o de-construye) algo a partir de esa “afirmación” inicial. El archivo sobreviviente y esa realidad escogida e invocada te dice: “Las cosas se vieron así, la realidad fue así”. Uno entonces dice: “Tal vez, pero también pudieron, pueden o podrán ser también así o asá”. Intervenir es un acto de vitalidad cívica, donde el espectador pasivo –que no tenía acceso a determinados contenidos– pasa de ser mero consumidor a incidir en el proceso productivo y a poner a prueba su rol; donde esa siempre recurrente línea elitista que separa al que hace del que observa en silencio se disuelve. La pulsión clave será configurada por la necesidad de representar de manera más o menos alegórica algo que uno cree, supone, intuye o quiere que suceda. Animar lo inanimado, restringir el movimiento, profanar el canon y replantear todos los límites previamente aceptados.

Epílogo: Apocalipsis sensorial

El GIF es a la web lo que el arte callejero a la urbe. Si el desarrollo tecnológico ha posibilitado que las estrategias de fijación de la imagen y el movimiento hayan ido sorteando obstáculos y dependencias, no sería extraño que el día de mañana así como se pueden hacer rayados fugaces, cada quien pueda “pegar” un GIF en cualquier superficie sin depender de intermediarios, mediadores, pantallas, electricidad ni fuentes de alimentación. De esta manera llegaremos a saturar el espacio público y privado de imágenes en movimiento a tal punto que evolutivamente dejaremos de ver todo aquello por agotamiento cognitivo. Así, la expresión gráfica, plástica, visual e incluso sonora, como supremo acto de vitalidad, ya no será percibida: los sentidos no la procesarán, y el arte en todas sus formas desaparecerá del entendimiento tal como actualmente no percibimos ciertas partículas, longitudes de onda o frecuencias.

  
GIF “Ceremonia” (hecho para el 2º Seminario de Fotografía, Archivo DGA-USACH).
  
GIF "Conexiones" (hecho para el 2º Seminario de Fotografía, Archivo DGA-USACH).
 
GIF "Aborto" (hecho para el 2º Seminario de Fotografía, Archivo DGA-USACH).
 
GIF "Festín" (hecho para el 2º Seminario de Fotografía, Archivo DGA-USACH).

http://colectivomiope.tumblr.com/

https://www.flickr.com/photos/ranciavida/

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